Publicado por Orestes Eugellés Mena
Decenas de miles de personas se manifestaron este viernes en el mundo musulmán contra Estados Unidos, para denunciar una película que denigra al Islam. El objetivo de las protestas han sido las embajadas estadounidenses en países de Oriente Medio, África y Asia.
Al menos, tres personas murieron y más de 40 resultaron heridas durante los enfrentamientos entre la policía y manifestantes ante la sede diplomática de EE.UU. en Sudán. Las fuerzas de seguridad dispersaron con gases lacrimógenos a unas 10 mil personas que se dirigían hacia la legación, tras haberse manifestado ante la de Gran Bretaña e incendiado la de Alemania, informó AFP.
Los incidentes también fueron graves en Túnez, pues un grupo de manifestantes intentó asaltar la sede diplomática y se enfrentó a las fuerzas de seguridad, que los repelió con disparos y gases lacrimógenos; tres personas murieron y otras 28 resultaron heridas.
Horas antes, decenas de musulmanes se concentraron frente a la embajada norteamericana en Indonesia con la consigna “Estados Unidos es el responsable de la islamofobia en el mundo”, al tiempo que exigieron disculpas a Washington.
En Líbano, un manifestante murió y 25 resultaron heridos en enfrentamientos en la ciudad de Trípoli (norte) entre policías y centenares de islamistas que poco antes habían incendiado un restaurante norteamericano de comida rápida.
Igualmente explosiva es la situación en Yemen, nación a la que el Pentágono ha enviado un pelotón de marines para proteger sus instalaciones diplomáticas. Allí, cerca de 2 000 manifestantes permanecen en torno a la embajada.
Protestas similares tuvieron lugar en países como Egipto, Marruecos, Nigeria, Argelia, India, Afganistán, Jordania, Palestina, Paquistán, Iraq, Bangladesh y Turkmenistán.
Entretanto, Naciones Unidas denunció el uso de la libertad de expresión para provocar la intolerancia y el derramamiento de sangre, al condenar el filme que ocasionó el estallido de las protestas.
La explotación de la ira de las personas solo alimenta la recriminación y la violencia sin sentido, dijo el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, quien al hablar en una reunión de la Asamblea General dedicada al tema Cultura de paz, también rechazó las acciones violentas, según PL. (SE)
